
La mitad de la humanidad existe con el único propósito de joder a la otra mitad.
Mi bisabuelo
¿Cuándo pensás cambiar ese celular?
Esa es una de las preguntas que más frecuentemente escucho. Y la respuesta en general es siempre la misma: porque no quiero. Pues bien, hoy voy a exponer algunos de mis argumentos por los cuales no pienso despernderme de mi preciado telefonito.
Para quienes no lo hayan visto nunca, se trata de un Motorola C200. Uno de los primeros teléfonos GSM baratos (salió $200 en esa época) que hace 4 años se veían en todas partes (junto con el también legendario Nokia 1100). Lo compré a mediados de 2004 y desde entonces me ha acompañado en casi todas mis peripecias. Ahora bien, los años han pasado y por la misma plata que yo pagué este me llevaría un celu con pantalal color, cámara de fotos, ringtones mp3, radio, etc, etc, etc. Tentador, seguro, pero luego de una larga meditación pensé: realmente, necesito cambiarlo? y aún más importante: quiero cambiarlo?
Llego esta mañana a la oficina, y viendo mis rss encuentro esto en Tinta Fantasma. Se trata de una versión de Pac-man totalmente en modo texto, increiblemente adictiva y entretenida que, según su autor, es producto de una pequeña borrachera.
Se maneja con algunos comandos simples:
forward [n] o f [n] : moverse n pasos hacia adelante.
backward [n] o b [n] : moverse n pasos hacia atrás.
left [n] o l [n] : moverse n pasos hacia la izquierda.
right [n] o r [n] : moverse n pasos hacia la derecha.
look o l : mirar (escribe una descripción de hacia dónde te podés mover, dónde hay puntos y si hay fantasmas a la vista).
eat o e : comerse el punto que tengas enfrente (si no pasa de largo sin comer).
score o s : muestra tu puntaje, puntos comidos y totales y cuántas vidas gastaste.
help o h : muestra la ayuda.
También tiene dos opciones que sirven bastante para agilizar el juego:
autolook : por cada acción realizada muestra el resultado del comando look.
autonibble : come al avanzar, por lo que no se necesita ejecutar un eat por cada paso.
Y una más:
debug : muestra en una esquina el laberinto entero con puntos, fantasmas y pacman (le saca toda la diversión pero sirve cuando te tenés que ir y querés saber qué tan cerca estuviste de terminar).
Y ahora sí, a enviciarse...
1 Reduce los plazos
Reducir los plazos de entrega es una técnica excelente para que un programador quiera nuestra cabeza en una bandeja, esta técnica esta basada en el principio de “aumenta su trabajo / reduce su tiempo libre”, es importante comunicar los cambios de plazo en persona y con una frase bien escogida, aquí van algunas recomendaciones:
- Utiliza un tono amistoso / burlesco
- Recalca que va a trabajar más y a tener menos tiempo libre
- Hazle notar que a ti te sobra el tiempo libre
Este es un ejemplo muy efectivo:
Empresario: Fernandez, empieza el proyecto X que tenemos que entregar a finales del año que viene, quiero que lo acabes este mes así tengo un año para testearlo todo, que trabajando 2 horas al día no me da tiempo… jeje
2 Cambia los prototipos constantemente
Esta técnica es un poco más complicada ya que requiere imaginación para dar nuevos prototipos al programador justo cuando acaba de aplicar los cambios de los prototipos anteriores. Como probablemente carecerás de imaginación puedes necesitar la ayuda de un prototipador, experto en usabilidad… ( existen muchos profesionales expertos en tocar las pelotas a los desarrolladores ).
Si careces de recursos para contratar un profesional, puedes esforzarte para crear 2 prototipos completamente diferentes e ir cambiando de uno al otro.
3 Apoderate de sus ideas
Si tu programador tiene una buena idea díle que no vale para nada y espera a estar junto con él y tu jefe para explicar a tu jefe tu nueva idea. Puedes apuntar la idea en tu agenda por si tu jefe tarda mas de diez minutos en aparecer.
4 Díle como debe hacer su trabajo
Este método requiere un poco de documentación previa, puedes intentar utilizar Google para encontrar información sobre programación o, si se te resiste, puedes preguntar a otros programadores.
Apréndete 4 o 5 frases y repítelas constantemente a tu programador cuando las cosas no funcionen ( aunque ayuda, no hace falta que tenga nada que ver con lo que está pasando ) .
Empresario: Como va el proyecto X
Programador: Tengo problemas de lentitud con el Postgre
Empresario: Migra la bases de datos a Access a ver que pasa…
5 Infra-valora su trabajo
Utiliza el adjetivo “fácil” en todas tus comunicaciones con el programador, otras palabras como “cambio tonto”, “pequeño cambio de prototipo” tambien ayudan a infravalorar su trabajo y a aumentar su cabreo hacia tí.
Empresario: Toma mirate este cambio tonto
Programador: Pero… si esto son 3 semanas de trabajo!!
Empresario ( intentando aguantar el descojone ): ¿Que dices? esto es una tonteria y lo hago hasta yo en 2 dias…
Si aprendes a combinar correctamente estas técnicas no habrá programador que no quiera tu cabeza como trofeo. Si por otro lado te cuesta un poco cojerle el truco, puedes preguntar a otros empresarios, jefes de proyecto, jefes técnicos… seguro que en tu empresa hay verdaderos expertos en el tema.